Desde las Galias


César Musalem Jop

14/08/2009

LA CORRUPCION EN PUEBLA


1.- Partamos de la idea que la corrupción es una conducta considerada inmoral en un momento, en un tiempo, y en un espacio determinado.


1.1.- Así encontraríamos que en occidente los impuestos del imperio romano, eran cobrados por intermediarios que en supuestas subastas oficiales adquirían esa capacidad, teniendo a su lado los recaudadores a la policía o al ejército de esos días a su servicio.


1.2.- Aún más: documentado está, que incluso los dueños de la concesión para recaudar los impuestos estaban autorizados para contratar mercenarios a su servicio con las consecuencias naturales.


2.- La Roma Imperial estuvo presente en todos los confines del mundo, y en Centro Europa, y en la Iberia misma permeó con mayor intensidad su modelo administrativo.


2.1.- Y un ejemplo más acentuado de la corrupción existente en occidente lo conoce cualquier lector de periódicos. En las guerras de aquellos ahora alejados siglos, e incluso en la primera guerra mundial del siglo pasado, los proveedores de: alimentos,  ropa, vehículos, medicinas y municiones, disminuían la calidad y cantidad de lo pactado en sus contratos con sus gobiernos,  repartiendo parte de sus ganancias de sus actos de traición, a sus socios-funcionarios, ocasionando no solo la pérdida de las batallas, sino la derrota total.


2.2.- La humanidad con revoluciones y sin ellas ha evolucionado en sus conceptos filosóficos y de convivencia. La moral imperial romana, o la británica y a últimas fechas la de los EEUU, ha sufrido grandes transformaciones y cambios radicales en todo el planeta.  Las conductas y quehaceres normales para una época pasada, hoy deben ser desterradas porque así lo estima pertinente la población.


3.- El ente denominado Transparencia Mexicana, filial de una matriz fuera de México ha consignado ya en dos ocasiones a la poblana sociedad con un alto grado de corrupción. 


3.1.- En diversos medios he manifestado que su método evaluatorio, es deficiente o en el menor de los casos aplicable a países con sociedades de alto desarrollo económico, social, educativo, religioso, y tecnológico, tan es así que hágole constancia que la existencia de “los franeleros” es uno de los indicadores de la empresa calificadora que he mencionado, pero en ningún momento menciona a la corrupción en:


C.1.- Las relaciones inter-sindicales, y las de los sindicatos con empresas privadas y públicas.


C.2.- La que se dá en la convocatoria, selección y reclutamiento de los cuadros administrativos que en los últimos ocho años han ingresado al servicio de la administración federal, violentando la normatividad del servicio civil de carrera.


C.3.- La que rige las relaciones entre los compradores de insumos de cualquier empresa privada, mediana o grande, donde los jefes de compras se encuentran asalariados por fuera de las compañías a las cuales supuestamente les deben fidelidad, lealtad y honradez.


C.4.- La venta de petróleo nacional en el mercado spot, inexistente en los libros de entradas y salidas de la para-estatal siempre-saqueada.


C.5.- La compra de insumos, productos, y asesorías de corte internacional pactadas, liquidadas, y cobradas en dólares, ignorando a los proveedores y asesores expertos nacionales, y que frecuentemente realiza el gobierno federal.


Lo anterior no es más que una muestra de la corrupción existente en nuestra sociedad, y a propósito he omitido la que con frecuencia se realiza en el mercado accionario, en el mercado multi-nacional y en el sistema financiero nacional, y que Usted lector también de El Financiero, o de El Economista, conoce perfectamente.


4.- El más notable acto de corrupción diaria que copiamos directamente del D.F., es el acto arcaico y primitivo, mediante el cual un agente de tránsito de orígenes modestos detiene a otro de igual identidad  que conduce como propietario un vehículo de carga multi-usado, al cual seguramente extorsionará; toda vez que si pretende hacerlo con un conductor medio aguapado de un vehículo de última generación, se puede encontrar de un día para otro sin empleo, toda vez que el detenido sabe defenderse.


¿CÓMO EVITAR ÉSTO DE AHORA Y PARA SIEMPRE?.


a).- El cabildo del ayuntamiento que se trate crea la figura de inspector social ad-honorem.  En otras palabras Usted, el otro, y yó estamos obligados por la ley de participación ciudadana y vecinal, e incluso por nuestros Derechos Constitucionales Federales a gobernar apoyando a los gobiernos electos, y de gratis.


b).- Como inspectores presenciaríamos:


1.- Si queremos.


2.- Si tenemos tiempo.


3.- Si la autoridad no nos intimida.


4.-Si deseamos mejorar a la sociedad municipal en la cual vivimos.


Y en un lapso no mayor de diez minutos, como se aplica y se entrega el documento que muestre la infracción.  Si se excede de este tiempo o de otro que sea razonable para la aplicación, el testigo social acusaría al funcionario para ser destituido en forma inmediata.


Naturalmente que el vendedor de fuerzas de trabajo debe ser estimulado económicamente.


c).- Tócale a la autoridad con sensibilidad para los tiempos que corren aplicar sabiamente el tipo de infracción, y su monto debidamente precisados en el mismo documento, para no generar a la vez otra puerta donde ahora se haga corrupción proveniente del tránsito y vialidad, pero en oficinas.


Tócale a los gobiernos locales llamados también ayuntamientos el crear en forma inmediata esta figura o cualquiera que implique la presencia ciudadana y vecinal de los actos de gobierno, para hacerlos claros y transparentes.  Y el funcionario obligado por la Ley Orgánica Municipal, por el raciocinio simple y el sentido común es el contralor:


CAPITULO XVI. DE LA CONTRALORIA MUNICIPAL.


Artículo 169.- En el ámbito de su competencia, el Contralor Municipal tendrá las siguientes facultades y obligaciones:


III.- Vigilar el correcto uso del patrimonio municipal.


V.- Vigilar el cumplimiento de las normas de control y fiscalización de las dependencias municipales.


VII.- Establecer métodos, procedimientos y sistemas que permitan el logro de los objetivos encomendados a la Contraloría Municipal, así como vigilar su observancia y aplicación.


X.- Practicar auditorías al presidente municipal, dependencias del ayuntamiento o entidades paramunicipales, a efecto de verificar el cumplimiento de los objetivos contenidos en los programas respectivos y la honestidad en el desempeño de sus cargos de los titulares de las dependencias y entidades municipales y de los servidores públicos.

 

XVII.- Atender las quejas, denuncias y sugerencias de la ciudadanía, relativas al ámbito de su competencia.

 

email:cesarmusalem@puebla.com

 



 
 

 

 
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